Los Materiales para el Sínodo Diocesano se presentan el 13 de noviembre

Desde la Archidiócesis se informa que, recientemente, se ha constituido el equipo que coordinará el Sínodo Diocesano y que, a su vez, forma parte de la delegación diocesana para este fin.

Los sacerdotes que conforman este grupo de trabajo sinodal son los siguientes:

  • D. Enrique del Álamo, vicario episcopal para Laicos, Familia y Vida
  • D. Ángel Manuel Salazar Plata, párroco de Quintanar de la Orden
  • D. Francisco Aparicio Mínguez, párroco de Yuncler
  • D. David Sánchez Alonso, párroco “in solidum” de S. Juan de Ávila, en Talavera de la Reina
  • D. José Pablo Ernst Guijarro, párroco de Siruela

El equipo “tendrá la misión de animar y coordinar los trabajos sinodales en toda la Archidiócesis de Toledo”. Así lo explica D. Enrique del Álamo, quien lidera este equipo sacerdotal, quien subraya que “el Sínodo Diocesano es un tiempo de gracia que el Señor regala a nuestra Iglesia de Toledo. Nada ocurre por casualidad: Dios quiere hacerse presente de manera especial en este momento de nuestra historia y renovar con su Espíritu la vida de nuestras parroquias, comunidades y movimientos”.

Presentación de los Materiales del Sínodo Diocesano

La delegación para el Sínodo Diocesano invita al acto de presentación de los materiales que se utilizarán para trabajar el XXVI Sínodo Diocesano de Toledo. Será el próximo jueves, 13 de noviembre; primeramente, a las 11h, se llevará a cabo para el colegio de arciprestes, en la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales; posteriormente, a las 18,30h, será en el salón de actos del colegio diocesano “Ntra. Sra. de los Infantes” de Toledo para los sacerdotes, vida consagrada y laicos de la Archidiócesis.

Con este motivo, D. Enrique del Álamo hace extensiva la invitación a participar “a los Consejos Pastorales Parroquiales; a los Presidentes de Asociaciones, Movimientos, Hermandades y Cofradías; a los distintos grupos parroquiales y a todos aquellos que ejercerán las funciones de coordinadores y secretarios de los grupos sinodales”.

Igualmente, el acto se podrá seguir en directo a través de Radio Televisión Diocesana

Mons. Cerro: “Nuestro Sínodo diocesano quiere ser renovación para nuestra Archidiócesis”

Mons. Francisco Cerro Chaves, Arzobispo de Toledo, se dirige a la Iglesia diocesana, en este domingo 13 de julio, con su escrito dominical que lleva por título: “Evangelizar con misericordia: grupos sinodales con corazón”. Recuerda el prelado, en el contexto de la formación de los grupos sinodales, la necesidad de “volver al Corazón de Cristo, para que escuchemos al corazón del her mano”.

Puesta en marcha de los grupos sinodales en la Archidiócesis

En este sentido, el Arzobispo de Toledo aborda el modo de poner en marcha los grupos sinodales en las diferentes realidades de la Archidiócesis.

Primeramente, subraya la necesidad de reunirse “caminando juntos con el Corazón de Cristo”. En este sentido, indica que las reuniones de los grupos sinodales ayudarán a profundizar “en lo que se nos ofrece en el Sínodo diocesano, para dar respuesta desde el Evangelio y la Iglesia a los retos de nuestro tiempo”.

Por otro lado, Mons. Cerro abunda en la necesidad de la oración y la escucha conjunta: “Los miembros de un grupo sinodal tienen que orar juntos, formarse juntos, escuchar y dialogar, escuchando al otro hasta el final“. Se trata, en palabras del prelado, de caminar juntos en la “Iglesia viva que camina gozosamente porque ora, se forma y vive en la verdad la caridad.

Como tercera indicación, don Francisco apunta a la importancia de la parroquia para coordinar los grupos sinodales: “Los grupos sinodales tienen como referencia principal a las parroquias. Desde ellas, se envía al Sínodo diocesano la constancia de la existencia de cada grupo sinodal”.

Concluye el Arzobispo de Toledo subrayando la finalidad del gran evento que la Archidiócesis de Toledo está llevando a cabo: “Nuestro Sínodo diocesano, desde las parroquias en el contexto de los arciprestazgos, quiere ser, desde el Señor, renovación para nuestra archidiócesis”

El texto completo del escrito dominical está disponible en este enlace.

“Radiotelevisión diocesana, gran aliada en la puesta en práctica de nuestro Sínodo Diocesano”

El escrito dominical de Mons. Francisco Cerro, para este domingo, 16 de febrero, se centra en la bendición e inauguración de las nuevas instalaciones de Radio-Televisión Diocesana que tuvo lugar el pasado 3 de febrero.

Don Francisco Cerro titula su carta dominical de la siguiente manera: “Una apuesta por el futuro” y explica que se trata del empeño de la Iglesia diocesana por “evangelizar a través de los medios de comunicación social”.

Agradecimiento y apuesta clave para el Sínodo Diocesano

Primeramente, el prelado trae a la memoria el 24 de enero de 1994, cuando el cardenal don Marcelo González inauguraba los “primeros estudios de Radio Santa María”. También rememora el momento, en diciembre de 1997, cuando el cardenal don Francisco Álvarez procedía con la bendición e inauguración de “nuestro Canal Diocesano de Televisión”. Igualmente agradece “el impulso” de los últimos arzobispos toledanos: Mons. Antonio Cañizares y Mons. Braulio Rodríguez.

Seguidamente el Arzobispo de Toledo tilda de “una apuesta clave” de su episcopado, el hecho de “dotar a los medios de comunicación diocesanos de un espacio digno donde se pueda realizar tan importante misión”. Afirma don Francisco que “no sería posible la labor de evangelización diocesana sin la Radiotelevisión Diocesana y la Fundación Radio Santa María”.

Por último, Mons. Cerro señala que “Radiotelevisión diocesana tiene que ser la gran aliada en la puesta en práctica de nuestro Sínodo diocesano, junto con los demás medios de comunicación y las redes sociales, que se deben volcar, como lo están haciendo, en un camino de comunión en que tenemos que entrar todos”.

El escrito dominical está disponible en este enlace.

Coloquio con Eva Fernández Mateo acerca del Sínodo de la Sinodalidad

La delegación diocesana de Apostolado Seglar, en colaboración con la vicaría episcopal de Laicos, Familia y Vida, organiza un coloquio con la Presidenta Nacional de Acción Católica General y Coordinadora del Foro Internacional de Acción Católica, Eva Fernández Mateo.

Será el próximo martes, 25 de febrero, a las 18,30h en el Centro Diocesano de Apostolado Seglar. El título del coloquio es “Testigo de un Sínodo para la Esperanza”.

Desde la delegación de Apostolado Seglar señalan que el reciente Sínodo de la Sinodalidad “ha sido un momento de gracia y discernimiento para toda la Iglesia y queremos compartir las reflexiones y frutos que han surgido, conscientes de que pueden ayudarnos en nuestro camino sinodal”.

Fernández Mateo ha sido una de las participantes en el reciente Sínodo de Roma y será la encargada de presentar el documento final del mismo.

El vicario episcopal para Laicos, Familia y Vida, D. Enrique del Álamo, subraya que se trata de “una oportunidad para motivar y preparar nuestro Sínodo Diocesano, que nos convoca a ser protagonistas de un proceso de escucha, diálogo y misión”.

Ecos del Congreso de Vocaciones: Testimonios Personales

Han sido un total de 50 personas las que han representado a la Archidiócesis de Toledo, en el Congreso de Vocaciones celebrado durante los pasados 7 al 9 de febrero en Madrid.

Tras esta experiencia, algunos de los participantes comparten su testimonio vivencial, tras esta cita de la Iglesia de España.

Desde la delegación de Apostolado Seglar, uno de sus miembros, Luis Esquinas comparte su testimonio, que se puede descargar pinchando aquí.

Otro de los testimonios es el que ofrecen Antonio y Elena, matrimonio que colabora en el equipo de trabajo de la delegación diocesana de Familia y Vida. Su testimonio está disponible aquí.

Como miembro de la vida consagrada masculina de la Archidiócesis de Toledo, el P. Arturo Ureña, Esclavo de María y de los Pobres, expone su testimonio vivencial, que se puede leer en este enlace.

Por último, la religiosa Inmaculada Jiménez, de la Compañía de santa Teresa de Jesús, quien trabaja en el colegio que esta institución regenta en la localidad de Mora, hace su llegar su vivencia del Congreso a través de este testimonio.

Carta Pastoral con motivo del Sínodo Diocesano

Mons. Francisco Cerro Chaves presenta una nueva carta pastoral a la Iglesia diocesana de Toledo. Lo hace al comienzo del Sínodo Diocesano que la Archidiócesis ha comenzado a celebrar desde el pasado 29 de diciembre de 2024.

La carta pastoral, con fecha de 23 de enero, solemnidad de san Ildefonso de Toledo, lleva por título “Caminando juntos con Cristo. Corazonadas y claves para nuestro Sínodo diocesano” y se puede descargar pinchando aquí.

Mons. Cerro: “Que nuestra Iglesia de Toledo crezca en la plenitud de vida que Él nos ha prometido”

El Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, dedica el escrito dominical del 26 de enero a abordar el Sínodo Diocesano que está llevando a cabo la Archidiócesis. Su carta se titula “El Sínodo Diocesano ha de dar frutos de unidad”.

Don Francisco, en el contexto de la semana de unidad por los cristianos, que acaba de concluir recuerda los tres acontecimientos importantes de este año 2025:

1. «Dilexit Nos»: la Carta Encíclica del Papa Francisco en el 350 aniversario de las apariciones del Corazón de Cristo a santa Margarita María de Alacoque. En este sentido, el prelado recuerda que “el centro del cristianismo es Dios-Amor”.

2. El 1.700 aniversario del Concilio de Nicea. Subraya Mons. Cerro aquello en lo que los cristianos están unidos: “la fe en Dios uno y Trino, proponiendo la fórmula del Credo, vinculo concreto de esa unión”.

3. El Jubileo de la Esperanza y la convocatoria del XXVI Sínodo Diocesano. Don Francisco invita a “caminar juntos, con Él y en Él, para que nuestra Iglesia de Toledo, porción de la Iglesia universal, crezca en la plenitud de vida que Él nos ha prometido.”

El texto completo del escrito dominical está disponible en este enlace.

Mons. Cerro: “Que nadie crea que está al margen de este acontecimiento eclesial, el Sínodo Diocesano”

El Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, dedica el primer escrito dominical de 2025 al Sínodo Diocesano que la Archidiócesis está celebrando desde el pasado 29 de diciembre, fecha en que se anunciaba, de manera oficial, el comienzo de este evento para la Iglesia de Toledo. Su carta lleva por título “El Camino Sinodal”.

Mons. Cerro subraya dos palabras claves en este proceso: “escucha y discernimiento”. En este sentido trae a colación que “el papa Francisco está continuamente recordándonos que la sinodalidad no es algo nuevo, que la Iglesia siempre ha sido sinodal”.

Para el prelado la escucha es algo imprescindible para el itinerario sinodal: “No se dará ningún paso sin la escucha de la Palabra, de la Eucaristía y de los hermanos”.

Por ello, don Francisco invita a reflexionar en tres pautas:

  1. “Escucha del Corazón del Señor en su Palabra, en la Eucaristía, en el Espíritu que ha bita en su Iglesia”. De ahí que don Francisco recuerde que “una espiritualidad del Sínodo exige que nadie crea que está al margen de este acontecimiento eclesial, que debe ser un nuevo Pentecostés de renovación y de santidad”.
  2. “Escucha de los gozos, sufrimientos y esperanzas de los hombres y mujeres de nuestro tiempo”. El prelado exhorta a que el Sínodo sea “un espacio y un tiempo privilegiado de escucha del sufrimiento de la humanidad. No podemos mirar a otro lado. Hay que escuchar más para escuchar mejor”.
  3. “Escucha de los que comparten nuestra vida y nuestra fe. Nuestros grupos sinodales, deben dejar tiempo para escucharnos y compartir”. Don Francisco subraya “que nos escuchemos y pongamos atención a todo lo que se dice y se sugiere, donde el Señor actúa”.

Igualmente, el Arzobispo de Toledo invita a la existencia de grupos sinodales extraordinarios: “grupos de sacerdotes, vida consagrada, laicos especializados (…) y también grupos de personas que viven en centros penitenciarios, residencias de mayores, universidad, etc”.

El escrito dominical está disponible en este enlace.

Jubileo de la Esperanza y Sínodo Diocesano: «Caminemos juntos por Cristo, con Él y en Él»

Archidiócesis de Toledo
Miles de fieles se han congregado en la ciudad de Toledo, durante la tarde de este domingo 29 de diciembre, para celebrar la solemne ceremonia de inauguración del Jubileo de la Esperanza, presidida por el Arzobispo de Toledo y Primado de España, Mons. Francisco Cerro Chaves, quien anunciaba este importante acto el pasado 1 de diciembre, a través de su escrito dominical dirigido a la Iglesia diocesana de Toledo, dando a conocer, igualmente, la inauguración oficial del XXVI Sínodo Diocesano.

Junto a Mons. Cerro, concelebraban el obispo auxiliar y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Francisco César García Magán, además del obispo emérito de Albacete, Mons. Ángel Fernández Collado.

Los actos comenzaban en el santuario diocesano de los Sagrados Corazones, donde un nutrido grupo de sacerdotes y alumnos de los Seminarios diocesanos, acompañaban a los obispos en la peregrinación hacia la Seo, tal como lo marca la liturgia propia de inicio del Jubileo de la Esperanza. En el mencionado templo se proclamaba una perícopa evangélica, además de leer fragmentos de la Bula, a través de la cual, el Papa convocaba este Jubileo Ordinario, concretamente los números 1, 3 y 27.

Seguidamente los seminaristas, el presbiterio diocesano y los fieles, seguidos de los obispos, se encaminaban, en procesión solemne, hacia la Catedral Primada, precedidos por los tres iconos del Sínodo: el icono del Sínodo Diocesano, portado por distintos representantes del pueblo de Dios; el icono de la Madre de Dios y la Cruz de los jóvenes. Lo hacían cantando los llamados “salmos de peregrinación”, por ejemplo, el Salmo 122 “Qué alegría cuando me dijeron” o el Salmo 136 “Dad gracias al Señor porque es bueno”.

Acto de apertura de la Puerta Santa en la Catedral Primada

Una vez la peregrinación llegaba hasta la Puerta del Perdón o de Reyes, que se abría de par en par, Mons. Francisco Cerro, portando la cruz, se dirigía al pueblo congregado para invitarle a venerar al “árbol de la Vida”. Seguidamente, el prelado accedía a la Catedral, junto a los obispos acompañantes, clero, vida consagrada y laicos congregados.

También en la apertura del Año Jubilar estuvo presente el bautismo, ya que, al comienzo de la solemne concelebración eucarística, el Primado llevaba a cabo el rito de la conmemoración de este sacramento de iniciación cristiana, por el que somos incorporados a Cristo y su Iglesia, con la aspersión del agua bendita.

Seguidamente, se celebraba la solemne Misa, como vértice del rito de apertura de este año de gracia, que concluirá el próximo 28 de diciembre de 2025. Como colofón de la misma, Mons. Francisco César García Magán, daba lectura al decreto de convocatoria del XXVI Sínodo Diocesano, en el que estará inmersa la Archidiócesis durante los próximos meses.

Tres puertas de la Esperanza

Al comienzo de su homilía, el Primado manifestaba su desbordante alegría por la celebración de este hito para la Iglesia diocesana de Toledo, dando las gracias a todos los que participaban “en este acontecimiento eclesial, uno de los más importantes”.

“¿Qué es la Puerta Santa de la Esperanza? ¿Quién es nuestra esperanza? ¿Cómo se llama nuestra esperanza? Pues nuestra esperanza se llama Jesús, que nace en Navidad”. Así glosaba el prelado lo que supone comenzar este año jubilar, convocado por el Papa Francisco. De igual manera, subrayaba que “se puede construir un mundo sin Dios; pero que será un mundo sin esperanza, un mundo sin ninguna salida, como nos está ocurriendo en estos momentos de tantas guerras y sufrimientos”.

El prelado ha expuesto, en su homilía, las “puertas de la Esperanza”, aludiendo a la primera “que es Jesucristo”. En este sentido, llevaba a cabo un parangón “nosotros, al igual que la Iglesia, hemos caminado hasta la Catedral, por las calles del mundo, en medio de la realidad; al igual que lo hace la Iglesia, transmitiendo alegría y esperanza, que es Jesús, nuestro Salvador”. Y proseguía exhortando a abrir “la primera puerta, la del corazón abierto de Jesús que tanto ama a los hombres y que, muchas veces, ni nos enteramos”.

Mons. Cerro hablaba de una segunda puerta “que también se abre, que es la Iglesia y que tiene que ser un corazón sin puertas, abierta a todos“. De ella exponía que ha de ser “hogar de misericordia, donde todos encuentren en ella razones para seguir esperando”.

Un Sínodo para el siglo XXI

La tercera puerta a la que aludía Mons. Cerro es “la puerta sinodal”, aludiendo a la convocatoria del XXVI Sínodo Diocesano “que yo como como arzobispo hago hoy a toda la Archidiócesis que camina en Toledo y que tuve claro desde el principio“. En este sentido, subrayaba que se trata de “caminar juntos por Cristo, con Él y en Él; eso es un sínodo diocesano”.

“Ojalá seamos fieles a lo que Cristo nos pide (…) que iluminemos este mundo con la luz del Corazón de Cristo” exhortaba el Primado, apostillando una petición: “que seáis capaces de vivir esta experiencia que ya hemos empezado y que queremos vivirla encomendándola a la Santísima Virgen, nuestra Madre que se le llama de tantas maneras: Sagrario Guadalupe, Prado, Caridad, etc.”